sábado, 19 de noviembre de 2011

William Stahenm, Gauroth

Alineamiento: Legal Neutra

Físico: En su forma humana, William es un humano de estatura y peso medios, de cabellos de un rubio algo apagado que suele llevar recogidos en una coleta y tez pálida Luce una barba bien perfilada y recortada del mismo tono que su melena, y lo mas destacable de su rostro es que tiene una herida en la oreja derecha. No es muy corpulento ni posee una gran musculatura, aunque si parece estar, como dirían algunos, “fibroso” o “en forma”. Aparenta ser medianamente joven, de unos veintipocos, aunque es frecuente verle con grandes ojeras y expresión cansada que envejecen su rostro juvenil. De mirada amable y sonrisa cálida, William no tiene un aspecto intimidante, sino mas bien todo lo contrario.

No obstante, su forma Worgen, la antaño conocida como Gauroth, dista mucho de la descripción anterior. Aparenta ser un enorme huargo de dientes afilados y algo deformes, garras afiladas, con una oreja destrozada y su grisáceo pelaje alborotado y desaliñado como el de una bestia salvaje. Sus ojos antinaturalmente amarillentos y siempre atentos dan la impresión de resplandecer levemente cuando la luz incide en ellos. De un tamaño superior a los estándares de su raza, cabria esperar que se moviese torpemente, aunque a decir verdad sus acciones son tan fluidas y ligeras como las de una pantera o un tigre. Algunos dirían que esta impresionante mole tiene mas pinta de un huargo que camina a dos patas que de un humano maldito.

Sus cambios de forma druídicos tienen también unos ligeros cambios respecto a los demás miembros de su especie, siendo todos mas lupinos de lo normal, es decir, su forma de oso se asemeja mas a un enorme y pesado Huargo y su forma de viaje a un esbelto y ligero Lobo, por ejemplo.


Personalidad: “El Fin siempre justifica los Medios”. Esa frase ha definido su forma de ver el mundo tras liberarse del dominio de su lobo interior. No importa que haya que hacer, no importa cuan cuestionable sea, no importa lo que pueda acarrear, siempre y cuando ese fin lo merezca.

William suele comportarse de una forma cortes y considerada públicamente Gusta de hablar con la gente, preguntarles acerca de temas algo triviales o algunos poco convencionales, pero siempre evitando aquellos que puedan incomodar a sus interlocutores. Siempre sutil en cuanto a las preguntas importantes y directo, sarcástico y a veces incluso con sentido del humor en las mas intrascendentes, procura resultar una persona amable y cortes en todo momento.

No obstante, esta fachada se viene abajo cuando se lo ve fuera de la escena publica. Siempre con un halo de nostalgia y desdén, anclado en el pasado, William intenta no mostrarse como el alma torturada que es. Sabe que si tiene que resultar amable, como se ha dicho antes lo intenta notablemente, si tiene que ocuparse de cuestiones de “trabajo” se muestra implacable, duro y despiadado. Pero a veces incluso para el es demasiado difícil ocultar las heridas del alma, por lo que de vez en cuando suele dejar entreveer trazas de su autentico “yo” bajo las mascaras que emplea.

Objetivo: Actualmente lucha por liberar a su patria, Gilneas, del ataque Renegado al que se esta viendo terriblemente sometida, no por el, sino por sus compatriotas.

Posesión mas preciada: Ninguna, lo perdió todo al contraer la maldición

Estilo de Lucha: Pese a que de vez en cuando porte algún bastón o incluso alguna daga, Gauroth jamas usara armas en combate. Prefiere utilizar sus garras en cualquiera de sus formas (Incluyendo la forma de Worgen), sus dientes, sus piernas, su cabeza... En definitiva, luchar como un animal salvaje. Esto no quita que emplee algunos hechizos druídicos básicos para facilitarle las cosas en combate si se ve superado.

Historia:

La sangre... La sangre mancha mis manos...

Siempre me había sentido débil, poco importante. Mangoneado, despreciado por la familia que me acogió, por la familia a la que le importaba mas un estúpido apellido que la sangre que nos unía, por aquellos... Bastardos... Con un hermano que tenia todo lo que yo deseaba ¡Incluso pensé que la tenia a ella! A ella... Pensé que me pertenecía Fui un necio al dejar que mi envidia corroyese el afecto por el único familiar directo que tenia, por la única persona que de verdad me apreciaba. Un autentico necio.

¿Y cuando llego la invasión? ¿La guerra civil? ¿La maldición? La abrace, la acepte, me rendí a ella... La invite a pasar. Jamas me había sentido tan poderoso, tan libre como cuando el lobo entro en mi. Al fin todo ese odio, ese desprecio que acumule durante toda mi vida podía salir, estallar como un castillo de fuegos artificiales de sangre y dolor. No creo que nadie se alegrase tanto, aceptase de tal modo la maldición del lobo como yo. Podía percibir todo lo que hacia el lobo, era un espectador de su cruel matanza. Pensé que aquello era libertad, pero acabo siendo una terrible prisión: Una prisión en la que estaba condenado a ver y nada mas.

La sangre... Derrame tanta y de tantos inocentes... Creo que si me hubiese resistido, las cosas habrían cambiado. Muchos estarían vivos todavía Aun doy gracias a la luz por haber encontrado a la maestra que me capturo y que me permitió recobrar el control. Que la madre tierra la cuide allá donde quiera que este ahora. Aunque no estoy seguro de que se sienta orgullosa de mi. He acabado volviendo a donde empece, a Gilneas, a recuperar nuestra tierra. Incluso trabajo ahora con el IV:7 de vez en cuando, me convertido en un... Instrumento de guerra. Justo lo que ella no quería

Ya no tengo nada... No tengo familia directa, y los vástagos de tío Karl... No los considero de mi familia siquiera. No tengo hogar, ahora esto es un campo de batalla. No tengo amigos, los que tuve una vez ahora están muertos y lo que tengo ahora son mas bien “Camaradas” en la guerra. Defraude a la persona que me salvo la vida, tome un mal camino. Espía, agente... Asesino... Aunque eso ultimo ya lo había sido cuando Gauroth tomo el control. No se ya ni quien soy. Primero fui William, luego fui Gauroth, ahora... Soy ambos.

Tengo las manos manchadas de sangre. Tengo la mente cubierta por imágenes terribles, pero sobre todo una ocupa la mayor parte de mis pesadillas. Oh, Var... ¿Por que? ¿Por que tuviste que venir a Gilneas a por mi? En cuanto cierro los ojos, veo tu cara contraída por la pena y el dolor...

Si. Tengo las manos manchadas de sangre. Pero lo que mas me duele es que esa sangre es la de mi propio hermano...”

jueves, 10 de noviembre de 2011

Deladre Hojanegra

Alineamiento: Neutral bueno

Físico: Alta, delgada y con el cabello de un color esmeralda, ésta Kal'dorei destaca por su aspecto desgarbado y descuidado. El pelo le crece de forma desorganizada y rebelde, atado únicamente con una pequeña coleta y una cinta que aún así no evitan que se enmarañe. Su rostro, con un brillo algo apagado en los ojos y una expresión perenne de peocupación, está adornado con los tatuajes tribales propios de la gente de su pueblo. Tatuajes que se extienden a su vez a lo largo de sus brazos.

Suele ir descalza allá por donde va, con alguna toga raída o piezas de cuero deslustradas por el paso del tiempo como único atuendo, haga sol o llueva.

Objetivo: Ayudar a todo aquel que lo necesite (y merezca), aunque para ello tenga que quebrantar algunas normas. Y por encima de todo, luchar por lo justo.

Posesión más preciada: Un morral atado a su cintura y un bastón de roble viejo, negro y con marcas plateadas en la corteza que brillan débilmente, con un arco de metal afilado incrustado en la madera en la parte superior.

Estilo de lucha: Aunque Deladre use más sus poderes naturales para ayudar a sus compañeros, sabe también castigar a los enemigos cuando es necesario, ya sea utilizando su rotundo bastón o hechizos básicos.

Breve historia:

¿Qué queda cuando pierdes tu nombre, tu vida y tu hogar?

Deladre nunca habla de su pasado ni con aquellos que considera sus hermanos, pero supo en su momento que la respuesta a la pregunta era nada.

Fuera por el motivo que fuera, abandonó sus bosques natales tras el final de la Tercera Guerra y vagó por Azeroth de manera errante, aunque sus pies descalzos terminaron llevándola al Este, más allá del mar.

Allí terminó encontrándose con un grupo de combatientes. Sin saber por qué, los siguió en silencio, durante días y noches, en su camino hacia el Sur, caminando lejos y acechando desde la lejanía.

¿Acercarse? Una locura.
Pero pese a todo no podía apartarse de aquellos extraños.
Solo le quedaba observar...
...y observar...


martes, 8 de noviembre de 2011

Shalashin, la Loba.


Alineamiento: Neutral auténtico con tendencias caóticas.

Físico: Una elfa alta de silueta atlética y espigada como es propio en su raza. Llama la atención la espectral blancura de su piel donde nunca llega el rubor o sus ojos, tan claros que parecen espejos. Una melena larga, salvaje y oscura de tinte púrpura se derrama por sus hombros y espalda, como dicen entre los kaldorei, signo de mal agüero, pues el púrpura es el color de la magia y la magia evoca tragedia y dolor entre los elfos de la noche. Si su mestizaje es cierto es algo que ella ni confirma ni desmiente y sobre su nacimiento y orígenes guarda un absoluto mutismo.

Parece joven para el estándar de su raza, pero sus ojos han visto y vivido ya el equivalente a muchas vidas humanas. Afilada, silenciosa, implacable y observadora, la elfa nunca reveló su nombre, Mormegil alguna vez la ha llamado Shalashin o Lobezna, el resto simplemente, La Loba.

Cuando alguno de los hermanos la ha preguntado qué la ata a Mormegil "el Negro" o los Cuervos, la Loba simplemente murmura: La sangre.

La Loba luce intrincados tatuajes sobre su piel, runas élficas que caracolean por su espalda y cintura y serpentean por sus piernas, algunos asoman intrigantes entre los pliegues de su ropa arañando el cuello y las muñecas, otros se ocultan a ojos del observador casual tanto en forma como en su significado. Todos son rojos, rojo brillante como sangre recién derramada.

Hace poco que luce en el rostro las marcas faciales que la reconocen como una elfa adulta, dos marcas semejantes a colmillos carmesíes que atraviesan sus ojos verticalmente desde media frente hasta más allá de media mejilla.

Personalidad: La Loba observa, acecha, aprende y recuerda. Suele pasear su mirada en silencio, si interviene lo hace puntualmente con gestos o merced a su su voz susurrante y grave y como suelen decir de ella, su ingenio es tan afilado como sus armas (algunos opinan que tiene lesionadas las cuerdas vocales y ese es el motivo de su voz siseante, otros simplemente suponen que es asi de rara por naturaleza). La Loba no miente, aunque su verdad no siempre sea lo que uno desea oir.

Dicen de ella que es leal, letal e implacable. Parece tener algún tipo de lazo con "el Negro", algo que seguramente se remonte a la época en que la sangre aún calentaba las venas del elfo no-muerto, cuando alguien la ha preguntado al respecto ella solo dice: tan sólo soy un arma mas.

Como muchos de su raza, la Loba tiene un talento especial con hierbas y plantas, tiene un arte especial para destilar venenos de las flores mas hermosas e incluso preparar drogas, mixturas y elixires de efectos tan sorprendentes que parecen brujerías. Los secretos de su técnica los guarda celosamente aunque comparte sus extraños mejunjes con sus compañeros. O al menos con aquellos que se atreven a usarlos.

Objetivo: Su camino es y será el de la perfección marcial como arma juramentada. Aunque por ahora su lealtad al grupo es por propia voluntad pues a pesar de llevar años con los Cuervos aún no ha formalizado su juramento.

Posesión mas preciada: Su memoria. Posee un pequeño diario donde escribe de forma cifrada.
Sus armas, que cuida y guarda celosamente, no es buena idea tocarlas y las pocas veces que se la ha visto colérica ha sido por invadir su intimidad o meter las narices entre sus posesiones.

Estilo de lucha: Oportunista, letal, sucio y eficiente. Loba es una luchadora cuerpo a cuerpo que busca siempre obtener ventaja de la situación o el entorno.

Historia: Casi nada se sabe de esta elfa de piel blanca y mirada silenciosa. Apareció junto a Mormegil Clamasangre una noche sombría justo a tiempo de salvar el pellejo a los que mas tarde serían como hermanos. Esa noche su destino se entrelazó con los Cuervos aunque Mormegil recitó el juramento mientras ella se encontraba en tierras elfas por orden suya, cuando Loba volvió miró al elfo y no dijo nada, desde entonces ha permanecido como una sombra cerca de la hermandad.

Loba es muy reservada y cuando la preguntan por su pasado suele contestar con evasivas o si está de humor negro con historias inverosímiles. Cuando alguien le ha insistido termina escaqueándose con un: Pregúntale al "Negro". Eso suele acabar rápidamente con la curiosidad del mas audaz.

Capítulo Octavo: Loba y Negro

Firmes y resueltos los Hermanos se prepararon para su última batalla, las criaturas volvieron a la carga dispuestas a la matanza, todo parecía sucederse como una macabra obra de teatro, lenta y con un guión claro que anunciaba su final, hasta que un grito agudo se elevo en la noche. Una sombra cayo sobre el lomo de una de las criaturas como un oscuro jinete, otra sombra negra apareció a un flanco de las criaturas, la oscura jinete comenzó a descargar sus dagas contra los flancos del animal, la otra sombra mucho más corpulenta atacaba en una macabra danza haciendo girar y moverse su espada negra con una habilidad asombrosa. Confusos los Hermanos cargaron para unirse al combate, las criaturas dracónicas se replegaron ante la furia y confusión quedando solos ante sus extraños salvadores, dos elfos de la noche, el de la gran espada era un varón de increible corpulencia y mirada siniestra de piel oscura y que recordaba a los Hermanos a los sirvientes del Azote. La elfa era todo lo contrario, pálida y de cuerpo atlético, sus dagas goteaban la sangre verde dracónica, su mirada y su rostro no ocultaban una naturaleza salvaje he imprevisible. El elfo hablo primero, "no tardarán en volver si quereis vivir una noche más seguirnos os llevaremos de nuevo al Bosque del Ocaso". No sin recelo el grupo se movió tras ellos, avanzaron rápidos con los dragones al acecho. Sería la primera y última vez que la axfisiante visión del Bosque del Ocaso les tranquilizaría el hermoso pero mortal bosque quedaba atrás y parecía que volvían a estar a salvo.

Capítulo Séptimo: Cazados.

El grupo despertó de la extraña ensoñación que el bosque había producido en sus mentes para descubrir que estaban rodeados. Criaturas draconicas de una brillante piel verde comenzaba a rodearles, el grupo cerro filas y comenzó a retrocer a toda velocidad, pero ya era demasiado tarde.
El suelo comenzó a temblar ante la carga y el peso de las enormes criaturas a la carrera, solo la pericia y la cobertura de los arboles salvo a los Cuervos en el primer embate aunque dos Hermanos cayeron ante las potentes armas de las criaturas. El combate se convirtió en una cacería y una lucha por la supervivencia donde los Cuervos no tenían opción de victoria ni de salvación ya que el propio bosque parecía tornarse contra ellos, enzarzando sus piernas al suelo y cambiando los caminos que antes habían tomado.

Reagrupados, fatigados y heridos los Cuervos se prepararon para su última batalla a sabiendas que la huida no era una opción.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Gromnir Yalov

Alineamiento: Caótico Bueno.


Físico: Ante ti verás un enano de pelo marrón, acusado por la edad y las canas que se empieza a tornar blanco, cuenta con una nariz grande y generalmente roja, debido a la bebida, ojos marrones oscuros compactan su rostro. El pelo, que ya le empieza a escasear no tiene nada que ver con su frondosa barba, muy bien trenzada como muestra de su coraje y valor, generalmente lleva la punta debajo del cinturon para poderse batir mejor en duelo. Entre los de su raza es bastante alt, y suele portar su armadura, forjada en la gran sala central de Forjaz cuando fue nombrado Maese y valiente de Forjaz por los Senadores. Carga con 312 inviernos a su espalda, y es bastante simpatico, pero muy orgulloso.

En su espalda luce el tatuaje "Juntos caeremos, unidos moriremos" y lleva otro en la muñeca, un cuervo negro. Porta un anillo dorado con un rubí engarzado en medio como muestra de su riqueza y gloria en la vida anterior.

Objetivo: Disfrutar de la nueva vida, que por cierto le encanta, y ser un ejemplo a seguir para que su familia pueda seguir creciendo fuerte.

Posesión mas preciada: Su anillo y su espada, forjada en Lordaeron con el nombre de Heraldo.

Estilo de lucha: Especializado en el cuerpo a cuerpo, heredó el estilo de lucha de su maestro humano, y blande la espada como un caballero humano, lo que le da ventaja porque sabe pelear a dos estilos.

Breve historia: Criado en una familia muy rica de Forjaz, miembro del clan Barbabronce, peleó durante la guerra de los Tres Martillos y triunfó en zona de los Hierro Negro en la batalla por Forjaz. Reconocido por la comunidad enana como un hábil y fiero guerrero, disfrutó de una vida muy sana y de riquezas, su nombre y pasado allanaban su futuro dándole todo lo que quería. Decidió cambiar el rumbo de su vida cuando pudo para disfrutarla ampliamente ya que cree que solo hay una vida y Titangarde es para los débiles. Marchó a Lordaeron, donde recibió todo tipo de instrucción militar por un caballero de la Mano de Plata. al que siempre habia tenido en gran aprecio. Cuando ocurrieron los sucesos del Azote, no dudo en servir, probablemente era la aventura de su vida, a la que tanto llevaba esperando. Tuvo que partir con un grupo hacia Molino Ámbar, ya que el Azote era insaciable, no paraba de avanzar, reunido allí, siguio a un Noble, que después le llevaria junto a los que terminarían siendo sus hermanos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Alizebeth

Alineamiento: Legal neutral.

Físico: Se trata de una mujer de estatura media y aspecto enfermizo, piel pálida, labios y ojos amoratados y una lacea melena argentea que se desparrama por los hombros. No obstante, su figura bastante atlética revela que debe rondar aún los ventimuchos.
Su cuerpo esta tatuado hasta las extremidades con numerosos sellos y símbolos de la luz.
Lleva un pañuelo para cubrirse la boca ya que siempre esta tosiendo, de vez encuando puede discernirse algun residuo de sangre en las comisuras de sus labios.

Personalidad: Tiene un caracter serio y distante, rara vez se la ve sonreir. Le gusta pasar tiempo meditando a solas, leyendo o practicando con la espada.

Objetivo: Descubrir su verdadera identidad.

Estilo de lucha: Cuerpo a cuerpo, suele portar armas pesadas a dos manos. Aunque parece ser ambidiestra.

Pasado: Lo poco que recuerda es que fue rescatada por un barco mercante cerca de las costas de rasganorte, despojada de sus pertenencias y con una herida severa en la cabeza. Posteriormente fue llevada hasta Costasur, donde tuvo que huir como refugiada tras el ataque de las tropas renegadas.
Durante su estancia en el reino de Ventormenta sirvió en distintas casas nobles como criada hasta que tomó la iniciativa de seguir su propio camino.