viernes, 4 de noviembre de 2011

Capítulo Quinto: Bajo la sombra del Bosque.

Al parecer en Ventormenta el Rey había desaparecido en extrañas circunstancias lo cual había provocado una reacción de malestar por todo el reino y numerosos problemas. Uno de ellos era que las provincias alejadas de la Capital se encontraban sin ejércitos y desatendidas, viéndose obligados a la formación de Milicias.

Una de las provincias más Castigadas era Villa Oscura donde los Cuervos encontraron trabajo para varías vidas a su llegada por lo que reclamaron parte de ese trabajo a cambio de una paga del Concejo, si bien fueron recibidos con suspicacia y recelo pasadas unas semanas y viendo su trabajo se les concedió provisionalmente una granja en las afueras como refugio y cometidos de mayor importancia, la gente endurecida a la fuerza por las duras condiciones del Bosque trabaron amistad con ellos sin los recelos típicos de otros campesinos.

Una semana dio paso a la siguiente y los Cuervos se daban cuenta que en este lugar solo podrían curar los síntomas de la enfermedad, pero no la enfermedad. Sin duda el Azote estaba en este lugar obrando desde las sombras pero no había pista alguna de su paradero, los muertos de Cerro del Cuervo y otros puntos no permitían más que una lucha defensiva por parte de la Villa. O al menos así fue hasta que uno de los exploradores de la guarda volvió con información sobre algunos grupos de aventureros muertos y una extraña sombra que le había acechado a él. Todo había sucedido por las montañas centrales del Bosque, un lugar siempre misterioso incluso antes de que la Oscuridad llegará al Bosque. Los Cuervos decidieron encaminar sus pasos hacia allí.

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