jueves, 10 de noviembre de 2011

Deladre Hojanegra

Alineamiento: Neutral bueno

Físico: Alta, delgada y con el cabello de un color esmeralda, ésta Kal'dorei destaca por su aspecto desgarbado y descuidado. El pelo le crece de forma desorganizada y rebelde, atado únicamente con una pequeña coleta y una cinta que aún así no evitan que se enmarañe. Su rostro, con un brillo algo apagado en los ojos y una expresión perenne de peocupación, está adornado con los tatuajes tribales propios de la gente de su pueblo. Tatuajes que se extienden a su vez a lo largo de sus brazos.

Suele ir descalza allá por donde va, con alguna toga raída o piezas de cuero deslustradas por el paso del tiempo como único atuendo, haga sol o llueva.

Objetivo: Ayudar a todo aquel que lo necesite (y merezca), aunque para ello tenga que quebrantar algunas normas. Y por encima de todo, luchar por lo justo.

Posesión más preciada: Un morral atado a su cintura y un bastón de roble viejo, negro y con marcas plateadas en la corteza que brillan débilmente, con un arco de metal afilado incrustado en la madera en la parte superior.

Estilo de lucha: Aunque Deladre use más sus poderes naturales para ayudar a sus compañeros, sabe también castigar a los enemigos cuando es necesario, ya sea utilizando su rotundo bastón o hechizos básicos.

Breve historia:

¿Qué queda cuando pierdes tu nombre, tu vida y tu hogar?

Deladre nunca habla de su pasado ni con aquellos que considera sus hermanos, pero supo en su momento que la respuesta a la pregunta era nada.

Fuera por el motivo que fuera, abandonó sus bosques natales tras el final de la Tercera Guerra y vagó por Azeroth de manera errante, aunque sus pies descalzos terminaron llevándola al Este, más allá del mar.

Allí terminó encontrándose con un grupo de combatientes. Sin saber por qué, los siguió en silencio, durante días y noches, en su camino hacia el Sur, caminando lejos y acechando desde la lejanía.

¿Acercarse? Una locura.
Pero pese a todo no podía apartarse de aquellos extraños.
Solo le quedaba observar...
...y observar...


No hay comentarios:

Publicar un comentario