Alineamiento: Legal Neutra
Físico: En su forma humana, William es un humano de estatura y peso medios, de cabellos de un rubio algo apagado que suele llevar recogidos en una coleta y tez pálida Luce una barba bien perfilada y recortada del mismo tono que su melena, y lo mas destacable de su rostro es que tiene una herida en la oreja derecha. No es muy corpulento ni posee una gran musculatura, aunque si parece estar, como dirían algunos, “fibroso” o “en forma”. Aparenta ser medianamente joven, de unos veintipocos, aunque es frecuente verle con grandes ojeras y expresión cansada que envejecen su rostro juvenil. De mirada amable y sonrisa cálida, William no tiene un aspecto intimidante, sino mas bien todo lo contrario.
No obstante, su forma Worgen, la antaño conocida como Gauroth, dista mucho de la descripción anterior. Aparenta ser un enorme huargo de dientes afilados y algo deformes, garras afiladas, con una oreja destrozada y su grisáceo pelaje alborotado y desaliñado como el de una bestia salvaje. Sus ojos antinaturalmente amarillentos y siempre atentos dan la impresión de resplandecer levemente cuando la luz incide en ellos. De un tamaño superior a los estándares de su raza, cabria esperar que se moviese torpemente, aunque a decir verdad sus acciones son tan fluidas y ligeras como las de una pantera o un tigre. Algunos dirían que esta impresionante mole tiene mas pinta de un huargo que camina a dos patas que de un humano maldito.
Sus cambios de forma druídicos tienen también unos ligeros cambios respecto a los demás miembros de su especie, siendo todos mas lupinos de lo normal, es decir, su forma de oso se asemeja mas a un enorme y pesado Huargo y su forma de viaje a un esbelto y ligero Lobo, por ejemplo.
Personalidad: “El Fin siempre justifica los Medios”. Esa frase ha definido su forma de ver el mundo tras liberarse del dominio de su lobo interior. No importa que haya que hacer, no importa cuan cuestionable sea, no importa lo que pueda acarrear, siempre y cuando ese fin lo merezca.
William suele comportarse de una forma cortes y considerada públicamente Gusta de hablar con la gente, preguntarles acerca de temas algo triviales o algunos poco convencionales, pero siempre evitando aquellos que puedan incomodar a sus interlocutores. Siempre sutil en cuanto a las preguntas importantes y directo, sarcástico y a veces incluso con sentido del humor en las mas intrascendentes, procura resultar una persona amable y cortes en todo momento.
No obstante, esta fachada se viene abajo cuando se lo ve fuera de la escena publica. Siempre con un halo de nostalgia y desdén, anclado en el pasado, William intenta no mostrarse como el alma torturada que es. Sabe que si tiene que resultar amable, como se ha dicho antes lo intenta notablemente, si tiene que ocuparse de cuestiones de “trabajo” se muestra implacable, duro y despiadado. Pero a veces incluso para el es demasiado difícil ocultar las heridas del alma, por lo que de vez en cuando suele dejar entreveer trazas de su autentico “yo” bajo las mascaras que emplea.
Objetivo: Actualmente lucha por liberar a su patria, Gilneas, del ataque Renegado al que se esta viendo terriblemente sometida, no por el, sino por sus compatriotas.
Posesión mas preciada: Ninguna, lo perdió todo al contraer la maldición
Estilo de Lucha: Pese a que de vez en cuando porte algún bastón o incluso alguna daga, Gauroth jamas usara armas en combate. Prefiere utilizar sus garras en cualquiera de sus formas (Incluyendo la forma de Worgen), sus dientes, sus piernas, su cabeza... En definitiva, luchar como un animal salvaje. Esto no quita que emplee algunos hechizos druídicos básicos para facilitarle las cosas en combate si se ve superado.
Historia:
“La sangre... La sangre mancha mis manos...
Siempre me había sentido débil, poco importante. Mangoneado, despreciado por la familia que me acogió, por la familia a la que le importaba mas un estúpido apellido que la sangre que nos unía, por aquellos... Bastardos... Con un hermano que tenia todo lo que yo deseaba ¡Incluso pensé que la tenia a ella! A ella... Pensé que me pertenecía Fui un necio al dejar que mi envidia corroyese el afecto por el único familiar directo que tenia, por la única persona que de verdad me apreciaba. Un autentico necio.
¿Y cuando llego la invasión? ¿La guerra civil? ¿La maldición? La abrace, la acepte, me rendí a ella... La invite a pasar. Jamas me había sentido tan poderoso, tan libre como cuando el lobo entro en mi. Al fin todo ese odio, ese desprecio que acumule durante toda mi vida podía salir, estallar como un castillo de fuegos artificiales de sangre y dolor. No creo que nadie se alegrase tanto, aceptase de tal modo la maldición del lobo como yo. Podía percibir todo lo que hacia el lobo, era un espectador de su cruel matanza. Pensé que aquello era libertad, pero acabo siendo una terrible prisión: Una prisión en la que estaba condenado a ver y nada mas.
La sangre... Derrame tanta y de tantos inocentes... Creo que si me hubiese resistido, las cosas habrían cambiado. Muchos estarían vivos todavía Aun doy gracias a la luz por haber encontrado a la maestra que me capturo y que me permitió recobrar el control. Que la madre tierra la cuide allá donde quiera que este ahora. Aunque no estoy seguro de que se sienta orgullosa de mi. He acabado volviendo a donde empece, a Gilneas, a recuperar nuestra tierra. Incluso trabajo ahora con el IV:7 de vez en cuando, me convertido en un... Instrumento de guerra. Justo lo que ella no quería
Ya no tengo nada... No tengo familia directa, y los vástagos de tío Karl... No los considero de mi familia siquiera. No tengo hogar, ahora esto es un campo de batalla. No tengo amigos, los que tuve una vez ahora están muertos y lo que tengo ahora son mas bien “Camaradas” en la guerra. Defraude a la persona que me salvo la vida, tome un mal camino. Espía, agente... Asesino... Aunque eso ultimo ya lo había sido cuando Gauroth tomo el control. No se ya ni quien soy. Primero fui William, luego fui Gauroth, ahora... Soy ambos.
Tengo las manos manchadas de sangre. Tengo la mente cubierta por imágenes terribles, pero sobre todo una ocupa la mayor parte de mis pesadillas. Oh, Var... ¿Por que? ¿Por que tuviste que venir a Gilneas a por mi? En cuanto cierro los ojos, veo tu cara contraída por la pena y el dolor...
Si. Tengo las manos manchadas de sangre. Pero lo que mas me duele es que esa sangre es la de mi propio hermano...”
No hay comentarios:
Publicar un comentario