El día no suponía ningún alivio pero la noche era aun peor, en ella las fuerzas del azote podían beneficiarse de los mermados sentidos de aquellos que acosaban y cazaban desde hacía ya tres días. El grupo formado por supervivientes de Ciudad Capital y algunos pocos que habían encontrado por el camino avanzaba a duras penas por los bosques de Trisifal, muchos habían muerto víctimas de la Plaga o de los colmillos y garras de las bestias del Azote. Otros habían decidido abandonar el lento grupo y a su lider, Arnaud el Alto, novicio de la Mano de Plata y tercer hijo del Señor de Molino Ambar, el cual se negaba a dejar a heridos, niños o ancianos a su suerte, Arnaud incluso no había dudado en dar muerte a dos hombres por atreverse a discutir su decisión, tras ello y ante el asombro de los presentes escupió a los cadaveres de los hombres y sentenció, "juntos caeremos, unidos moriremos", desde aquel día y salvo por los que escapaban en silencio nadie volvió a recriminar ni las decisiones ni el liderazgo de Arnaud.
Pero la noche siempre llegaba y el miedo del día daba paso al terror, no había descanso en la noche solo de día se atrevían a descansar unas pocas horas. A duras penas el grupo avanzaba por los bosques de Trisifal, esa noche como las anteriores y las que estarían por venir se cobraron su precio en vidas. Fueron pocos los que sobrevivieron pero la mermada caravana llegó a Molino Ambar donde comenzaban a llegar más refugiados, pero Arnaud como otros tantos seguían pensando en el camino, en el horror pero también en el futuro. Comenzó a visitar las diferentes tiendas improvisadas, las hogueras donde la gente se agrupaba en busca de un poco de calor y compañía, allí comenzo a buscar a aquellos dispuestos a aquello que él estaba dispuesto.
El primer Juramento se hizo en los fríos y oscuros bosques de Trisifal, pocos, muy pocos fueron los llamados por Arnaud pues aunque muchos no tenían más opción que la de la supervivencia y lucha contra el azote no tenían aquello que Arnaud buscaba. En ese primer juramento a la luz mortecina del anochecer solo hubo palabras y ninguna alegría. Los primeros (Cuervos) vistieron sus tabardos completamente negros y comenzaron su eterna guardia y lucha en el mundo, pocos de los que juraron ese día y que tuvieron que enfrentar las horas más duras del Azote siguen aun con vida, incluido Arnaud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario